Las herramientas de las que dispone el terapeuta son él mismo y sus propios recursos, así como, el cliente y sus propios recursos.

La gestalt cree en la autorregulación organísmica del cuerpo y confía en que todo lo que desarrolla la persona es para facilitar su supervivencia y bienestar.

Esta no está hecha solo para tratar enfermedades sino también para desarrollar el potencial humano.

Se basa en una relación igualitaria entre el cliente y el terapeuta, una manera de restablecer el modo de relacionarse y de funcionar. Igual que el cuerpo necesita alimentos para nutrirse y sobrevivir, el alma, las emociones, la persona necesita de relaciones de calidad para nutrirse.

En el campo terapéutico la persona puede experimentar más libremente y experinentar nuevas actuaciones. Lo que sana y produce bienestar son las relaciones de calidad.

El objetivo de la terapia gestalt es la satisfacción óptima,

la autorrealización y

el crecimiento.